sábado, 19 de enero de 2013

El diálogo con Dios

Veni Creator
Invocación al Espíritu Santo

Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.
Amén.


Diálogo con Dios 
Basado en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola


La Última Cena del Señor
Oración (Pedir luz al Espíritu Santo).

1º preámbulo. Es leer la historia, cómo Cristo nuestro Señor envió dos discípulos desde Betania a Jerusalém a preparar la cena, y después Él mismo fue a ella con los otros discípulos; y cómo después de haber comido el cordero pascual y haber cenado, les lavó los pies, y dio su Santísimo Cuerpo y Preciosa Sangre a sus discípulos, y les hizo un sermón después que fue Judas a vender a su Señor.
2º preámbulo. La composición viendo el lugar: será aquí considerar el camino desde Betania a Jerusalém, si ancho, si angosto, si llano, etcétera. Asimismo el lugar de la cena, si grande, si pequeño, si de una manera o si de otra.
3º preámbulo. Demandar lo que quiero: será aquí dolor, sentimiento y confusión, porque por mis pecados va el Señor a la pasión.
1º punto. Ver las personas de la cena, y reflexionando en mí mismo, procurar de sacar algún provecho de ellas.
2º punto. Oír lo que hablan, y asimismo sacar algún provecho de ello.
3º punto. Mirar lo que hacen y sacar algún provecho.
4º punto. Considerar lo que Cristo nuestro Señor padece en la humanidad o quiere padecer, según el paso que se contempla; y aquí comenzar con mucha fuerza y esforzarme a sentir lo que sintieron sus apóstoles.
5º punto. Considerar cómo la Divinidad se esconde, cómo podría destruir a sus enemigos, y no lo hace, y cómo deja padecer la Sacratísima humanidad tan cruelmente.
6º punto. Considerar cómo todo esto padece por mis pecados, y qué debo yo hacer y padecer por Él.

Coloquio. Acabar con un coloquio a Cristo nuestro Señor, y al fin con un Pater noster.

Nota. Es de advertir que en los coloquios debemos de razonar y pedir según la materia, según que me hallo tentado o consolado, y según que deseo crecer en una virtud o otra, según que quiero disponer de mí a una parte o a otra, según que quiero dolerme o gozarme de la cosa que contemplo, finalmente pidiendo algunas cosas particulares que deseo. Se puede hacer un sólo coloquio a Cristo nuestro Señor o si la materia o la devoción le conmueve, puede hacer tres coloquios, uno a la Madre, otro al Hijo, otro al Padre.

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